domingo, 17 de enero de 2016

Dear Daddy


Cuando mi papá me sostiene la mano, siento que vuelvo a tener cinco años, y me siento segura, protegida, como si la maldad no pudiera acercarse. Cuando me sostiene la mano me siento intocable. Y desearía que nunca me soltará. Desearía que nunca me hubiera soltado.
Por qué la maldad me alcanzo, y me agrieto, me rompió. Y me convirtió en esta criatura triste, que veo en el espejo y desconozco.