Soy retazos que he logrado ir juntando cada vez que la vida decidió desarmarme. Soy pedazos de hechos, de momentos. Soy heridas abiertas, cosidas, cicatrices y huesos rotos.
Soy un ensamble de mis propias partes, algunas intactas, otros agrietas, algunas tan rotas, que se me ha dificultado tomarlas a todas, y alguna se ha quedo, por ahí, dando vueltas en el mundo. Perdida.
Soy las lágrimas que he llorado, las risas que he reído. Soy los besos que he dado, y los errores que he cometido.
De nada me libró, de nada me puedo escapar.
Soy la totalidad de un montón de sucesos.