Siento que los pulmones se me pegan a las costillas, como queriendo irse de mi cuerpo y dejarme sin aliento.
Siento que el corazón agrietado se hincha hasta obstruirme la traquea.
El cuerpo parece no aguantar la gravedad y siento que voy a caer desplomada y de ahí no me voy a poder levantar jamás. Por eso sigo erguida, caminando, tambaleándome.
Siento de que a poquito el aire me va faltando, que de a poquito me voy consumiendo.
